13 de diciembre de 2012

Y yo en ti...


“Me colé en la penumbra de la noche, sabiendo que estarías ahí. Hacía rato que te había visto llegar, pero esperé con impaciencia el mejor momento. Y allí estabas, tumbado, medio dormido, entre sueños y pensamientos.


Me acerqué despacio dejando caer a cada paso una a una todas las prendas que cubrían mi cuerpo, hasta estar desnuda frente a ti.

Lentamente me introduje en tu cama, despacio para no despertarte, sin rozarte siquiera… A la luz de un rayo de luna pude admirar tu torso desnudo y bien moldeado, deseaba con todas mis fuerzas perderme en cada rincón de tu abdomen, pero debía controlarme, no era el momento. De repente, percibiste mi presencia y murmuraste algo que no entendí y antes de que abrieras los ojos… acerque mi boca a la tuya, recorrí el perfil de tus labios, con mi lengua, despacio,  y entonces como en un cuento despertaste, primero sobresaltado, luego sorprendido y finalmente sin articular palabra, me agarraste por la nuca y me besaste con pasión.

Bajaste las manos por mi espalda y al sentir mi piel desnuda un gruñido salió de tu garganta… "Oh, nena!"

Te dedique la más pícara de mis sonrisas y pegando mi pecho desnudo al tuyo te susurré… “he venido a darte calor”


No hizo falta que dijeras nada, la erección que amenazaba desde debajo de tu pantalón habló por ti, mis dedos recorrieron tu pecho, descendieron hasta tu ombligo y empezaron a juguetear con el borde de tu pijama, te mire de nuevo y relamiéndome te dije… “tengo una amenaza que cumplir” y comencé a mordisquearte el cuello, la oreja, el hombro, el pecho… no quería dejar un centímetro de ti sin probar.

Introduje mis manos por dentro de tu pantalón, agarré tu sexo con firmeza  y sin dejar de morderte y besarte te dije… “te quiero dentro de mí”, eso hizo que tu excitación fuera aún mayor si cabe;  me miraste fijamente y sin darme tiempo a reaccionar, te incorporaste tomándome por las caderas, y me pusiste sobre ti diciendo… “pues ahí me tendrás”…”


Desperté sobresaltada y sola, era de madrugada, todo estaba oscuro y en silencio, salvo por el proyector del reloj en la pared indicando que eran las 4 de la madrugada; por inercia mire la pantalla del móvil, un simbolito indicaba que tenía un nuevo mensaje, eras tú diciéndome...   “sigo pensando en ti”.







4 comentarios:

Sfran dijo...

Simplemente increible, dulce, sexy, pasional y sensual, me encanta!

la foto inmejorable, bueno... si que se puede mejorar, sabes como? ;)

Afrodita dijo...

wow... llevaba tiempo sin leer tus historias, conmovedora como siempre :)

pd. estupenda foto, mejores imágenes mentales me ha sugerido el relato, como siempre, la imaginación gana

arkaitz dijo...

¿sería su pensamiento, -al del móvil me refiero-, igual al tuyo en tu sueño? apuesto que si.
Buena erótica, como siempre, claro. Sensual como tu solo sabes. En fin! que nos pones a cien!! :))

Un besote Alter!

Carlos dijo...

Voy al baño.. luego pienso que poner XD

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