Rozar tu boca levemente, acariciarla con un soplo de aliento, dibujarla , recorrerla, perfilarla, aprehenderla...
Acercar poco a poco mis labios a los tuyos, sin prisa, despacio,
presintiendo su humedad, y notando que una corriente eléctrica me recorre desde el cóccix hasta la nuca.
Penetrar en su interior, juguetear con nuestras lenguas, amoldar tu cavidad a la mía, e iniciar los pasos preliminares de un ritual de seducción.
Me envuelves dentro de ti... Te envuelvo dentro de mí... Sed insaciable, Hambre insatisfecho, impulsos de pasión, ternura, deseo... sensualidad y sexualidad al mismo tiempo.
Hacerte el amor con tan solo una caricia de mis labios, sentirte mío, sentirme tuya; comerte, morderte, devorarte y a la vez entregarme sumisa y obediente.
Beber de mí... beber de ti; comer de mí... comer de ti; ser tu alimento, ser mi ambrosía...
Nota del Autor: Otro de los textos rescatados de "Crónicas de Mi Otro Yo" (mi anterior blog)... Ha pasado mucho tiempo y demasiadas experiencias; aún así, no he necesitado cambiar ni un punto, ni una coma. Me alegra comprobar que después de todo, sigo estando ahí; sigo teniendo a mi otro Yo.


